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Terra
La Coctelera

Mujer sobre la cama

Escucha la noticia que empaña
El espejo
La sangre corre por la piel de la tierra
¡qué pena¡
Racionales gobiernan
Ricos que hacen la guerra
Padres hay que matan
Las heridas van abiertas y yo pienso
La vida es una cicatriz que no se cierra.
Y me llamas para decirme que tendré de ti
Un beso y más,
Que nos volveremos locos
Que beberás mi sudor de torpes libélulas
Cosquilleando en mis pechos despiertos
Que nos quedaremos sin lengua, sin labios,
Sin mirada
Te seguiré escribiendo porque la vida
Sigue rengueando, y así, abre las aguas.
Esta noche lloro, te enviaré los signos
Visuales para exacerbar tu encañizado resplandor.
Ámame y después hablaremos
Cómo los hombres se matan,
Por favor, llámame, como un loco,
Como un borracho,
Un abandonado de las calles,
Contempla mi rostro con la marca
Infinita,
Quiero ser la hembra de tu gozo,
Tu amor y la locura,
rosa entreabierta
¡ay¡ niños, rosales heridos,
sangran.
¡Ven amor cómo los hombres se matan¡

Fina hiedra

Me suelto el pelo sobre tu rostro
En una playa de arena caliente
Tus pies corren a mi encuentro
Donde yo te espero mar abierto.
Dame tu caricia en la suavidad de un pétalo
Que yo fugue hasta el horizonte de tu cuerpo,
Revolcados en una misma lava de volcán intenso.
Anda, vuela pájaro suelto, vago, ebrio,
en silencio me avasallas varón de mi ensueño
siembra en este huerto lo que sea y
Cuando quieras
Fina hiedra te espera.
Tú y yo, en una sola piel,
Envueltos.

El abismo es más hondo

Un ángel gris gritaba
Se confundía entre las sombras
En los abedules movidos por la brisa
Y los fríos inviernos del Sur.

Allí debajo quedaron unos grandes ojos
Dos mirlos agonizando en un nido caído,
Torturados.
Unas armas en las manos, como rapaces verdugos
Temblando, sin embargo,
Temblando.

Aquellos tenían las piernas separadas
Mientras la mirada en el pavimento
Dibujaba un rosario,
Y tensaban sus sienes para sobrevivir
Rezaban velozmente
Por los peces heridos arrastrados al mar.
La utopía
Hizo de los ensueños escombros
Hoy está la jaula vacía.

Apariencia ondulan los vientos
Seda negra,
Pabilo de encaje que entorna el cuello
De cualquiera,
La realidad es un envoltorio,
Una espuma secreta del mar.

Crece el resquemor, las sandalias sintéticas,
Un verbo perfumado
Bellos jacintos riegan de soslayo
En esta sociedad,
Nada ha cambiado
Y el abismo es más hondo que el alma.

En la hierba

Tenderme
Tenderme a tu lado en la hierba
Esos años
La noche
Fogosa hiedra bajo tu cuerpo
De bronce caliente,
Hasta me duela de verte
Cerca tan cerca
Como un astro seduce
Y tus labios pronuncien mi nombre.

Tenderme
Tu mano desabotona mi blusa,
Mis pechos se asoman y tu boca
Los roza,
Tu mano baja sutil ansiosa
Me cubres la piel
Mis muslos se rinden,
Me entregas la miel,
De esos años la noche,
En la hierba Te bebo,
Me besas, te grito,
Me muerdes.
El cielo,
Los ojos se cierran,
Ya calmos, soñamos,
Saciados.